América Latina, una de las regiones con más tesoros sumergidos

América Latina, una de las regiones con más tesoros sumergidos

América Latina y el Caribe es una de las regiones con mayor número de barcos hundidos en sus aguas, un patrimonio cultural en peligro de expolio y de destrucción por "malas prácticas", indicaron este martes a Sputnik Nóvosti especialistas reunidos en Montevideo.

La riqueza y abundancia del patrimonio cultural sumergido en los océanos y mares de América Latina y el Caribe obedece, según los expertos, a que la región se encontraba "en el núcleo del tránsito del comercio naval" durante los siglos del proceso de colonización.

Así, algunas de las zonas de mayor riqueza arqueológica son el Golfo de México y la región de Florida, en el sudeste de Estados Unidos, las Antillas menores, Haití, República Dominicana, la costa de Venezuela en el mar Caribe, el Río de la Plata, y los litorales de Brasil (sobre el océano Atlántico), Ecuador (Pacífico) y Panamá (en los dos océanos).

"Existen pecios (fragmentos de naves naufragadas) localizados en grave peligro de expolio" pues "son accesibles a las empresas cazatesoros cuyo objetivo no es ni la investigación ni la documentación", advirtió Juan Luis Sierra, químico restaurador del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España.

"Habría que desarrollar leyes para evitar que (estos actores) puedan aprovecharse", añadió,

Al contrario de los cazatesoros, "que solo buscan lo que tiene valor comercial", los profesionales de la arqueología consideran que "cada material encontrado es un tesoro", ya sean "monedas o pedazos de vidrio y cerámica", puesto que aportan información, señaló María Alejandra Ottati, técnica del departamento de arqueología de la Comisión del Patrimonio Cultural de Uruguay, en diálogo con Sputnik Nóvosti.

Para que estos restos se consideren patrimonio deben tener una antigüedad mínima de 100 años. En los mares de la región se encuentran sobre todo galeones de guerra y mercantes y sus cargas pueden incluir cobre, bronce, cerámicas, artefactos bélicos y otros productos.

Según Sierra, la protección de este patrimonio también está amenazada por la "mala praxis" de quienes trabajan en el sector, puesto que "hay deficiencia en el conocimiento de la conservación, tanto en materiales como en técnicas".

"El patrimonio arqueológico subacuático es muy delicado y, aunque el profesional tengas buenas intenciones, una mala praxis puede dañarlo irreversiblemente. Es necesario investigar, documentar y desarrollar cartas arqueológicas. Si no sabemos lo que tenemos, no se puede proteger", insistió el experto español.

Maickel Cáceres, especialista del departamento subacuático del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba, dijo a Sputnik Nóvosti que en muchas ocasiones "se extrae material sin tener los recursos necesarios", por eso "la mejor opción es la conservación in situ" (sin sacar las piezas), tal y como apunta el manual de la Unesco en esta materia.

Convención de la Unesco

La Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático se adoptó en 2001 y entró en vigor en 2009 como herramienta que si bien "no interviene en la legislación de cada país, sí da las directrices necesarias para trabajar en arqueología subacuática", apuntó Cáceres.

Su redacción se realizó en el ámbito de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Sierra agregó que la Convención indica claramente cómo se debe llevar a cabo una intervención arqueológica, "desde la preparación hasta la financiación y la publicación".

Hasta ahora, 17 países de América Latina y el Caribe la han ratificado, pero algunos ni siquiera la han firmado, como Uruguay.

"Estamos a favor de que se ratifique y estamos seguros de que (eso) se llevará a cabo pronto", apuntó Ottati.

De todas formas, continuó la experta, "en la Constitución uruguaya toda la riqueza que se encuentra bajo el agua en territorio nacional está salvaguardada, puesto que pertenece al Estado".

Sin embargo, el expresidente José Mujica (2010-2015) autorizó a finales de su mandato un contrato entre el Estado y el cazatesoros Rubén Collado para el rescate de los restos de un barco de guerra inglés hundido en 1763 en el Río de la Plata.

Las fuentes consultadas forman parte de un grupo de expertos internacionales que están en Montevideo hasta el viernes 14 desarrollando capacitación y estrategias de preservación como parte del Programa Iberoamericano de Formación Técnica Especializada, auspiciado por el Centro de Formación de la Cooperación Española en Uruguay.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/americalatina/20150812/1040259953.html

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