Crónica arqueológica en Pueblo Viejo de Nuevitas, Camagüey, Cuba

Crónica arqueológica en Pueblo Viejo de Nuevitas, Camagüey, Cuba

MSc. Martha Hurtado Cardoso | Cronista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey | 22 de marzo de 2012

La excavación arqueológica de mayor importancia en nuestro territorio se realizó durante el mes de marzo en Nuevitas, justo a la ensenada de Pueblo Viejo, o valle de El Chorrito, por el equipo de trabajo del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, y la colaboración de especialistas del Gabinete Arqueológico de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, de Colombia y Argentina. Un trabajo que se ha concretado con todas las facilidades y tecnología requeridas gracias a la cooperación de la AECID al proyecto Equipos y prácticas arqueológicas para la Escuela de Oficios Francisco Sánchez Betancourt, de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Para socializar el trabajo se organizó una expedición en la que participaron medios de prensa del territorio como la Agencia de Información Nacional (AIN) y la televisión; a la cual me sumé.

El viaje

Partimos hacia Nuevitas temprano en la mañana, en condiciones de viaje muy confortables. Hasta reconocimos la elegancia extrema del chofer, vestido de cuello y corbata, porque no imaginaba que trasladaría a un grupo destinado a enfrentar la tierra desde sus entrañas.

Llegada a Nuevitas

Como sabíamos que el tiempo había sido muy benévolo con los arqueólogos, nos alarmamos un poco por el chubasco transitorio que cayó en el trayecto, aunque luego supimos que no llegó hasta allá.

La primera escala la hicimos en el hotel Caonaba donde pernoctan los investigadores. Mientras esperábamos el camión que tardó en recogernos, comentamos el desacierto de los conquistadores al trasladar a puntos tan distantes del mar nuestra amada villa. La imaginamos exacta a como es, pero bañada por las aguas del Caribe trayéndonos la suave brisa con olor a sal, en medio de las elevaciones que hubieran acentuado aún más el misterio de sus calles tortuosas.

En el sitio

Una hora después irrumpimos en El Chorrito, ubicado a escasos metros de la costa que dibuja la ensenada rodeada de mar, flanqueado por las elevaciones El Vigía, y El Soberano. A lo lejos, la punta geográfica del Guincho.

Llegada al sitio arqueológico. A la derecha, la imagen de la bahía desde la ensenada de El Chorrito que cierra a lo lejos con la Punta del Guincho

Nos recibió Iosvany Hernández Mora, director de nuestro Gabinete y del proyecto de investigación, siempre serio y mesurado, ahora radiante de alegría porque las secciones trabajadas han sido muy fértiles en cuanto material arqueológico.

Enseguida nos condujo al interior del sitio que ocupa alrededor de quinientos metros de largo por doscientos de ancho, totalmente cubierto de arbustos, entre ellos el marabú, que debieron talar antes de iniciar las excavaciones. Allí el resto del equipo cubría las secciones donde, incansables, hundían las picoletas, sacaban carretillas de tierra que luego filtraban con los jibes, medían, anotaban, limpiaban, hallaban… Cerca de ellos, los muestrarios de las huellas encontradas.

Las buenas nuevas

Enseguida los periodistas entraron en materia. A través de la explicación de los especialistas pudieron conocer, anotar y grabar imágenes de estos elementos:

"En los años 1964, 1973 y 1976, se trabajó el sitio; pero con esta envergadura de excavaciones, el equipamiento necesario y adecuado, es la primera vez. Incluso no se tiene conocimiento de otro proyecto que esté haciendo una investigación de este tipo en relación a las primeras ocupaciones de las siete primeras villas en Cuba."

Los periodistas intercambian con Iosvany Hernández, el primero de izquierda a derecha, y luego recorrieron las secciones de trabajo

"Aunque la historiografía y la tradición oral señalaron el accidente geográfico de Punta de Guincho como la zona de asentamiento, en ella no hay huellas de ocupación, sino en este lugar, el cual quizás corresponda con el primer asentamiento de la Villa de Santa María del Puerto del Príncipe, si bien para validarlo es necesario investigar más y correlacionar otros datos, como investigaciones en el Archivo de Indias, y otros estudios interdisciplinarios."

"Se han encontrado evidencias que señalan una ocupación colonial muy temprana, que se extendió desde las primeras décadas del siglo XVI hasta principios del XIX, alrededor de 1830, en todo este período con altas y bajas del punto de vista demográfico, suceso conectado sin dudas con la fundación de la ciudad de Nuevitas como puerto comercial. Existen niveles estratigráficos complejos, muy mezclados, posiblemente por las acciones de la ocupación constante del espacio y otros eventos que han incidido en la formación y transformación de los depósitos, en ellos se han hallado fragmentos de loza inglesa, crema y perla, lo cual hace pensar que el sitio se abandonó en las primeras décadas del XIX, y variados objetos más: parte de la cazoleta y fragmentos de cañas de pipa hecha en barro de origen europeo; cerraduras de puertas, fragmentos de mayólica de varios tipos y cronologías, un raspador con huellas de uso por ambas caras, piedras de chispa con huellas de golpeo, que aseguran, conjuntamente con otras secciones que se están trabajando en estos momentos, el carácter de defensa del lugar en el XVIII, puntas y picos de mano en caracoles marinos, puntas elaboradas en conchas resistentes para enmangar en flechas, proyectiles, pendientes, botones, fragmentos de burén, cantos rodados utilizados como herramientas percutoras, clavos de hierro forjados a mano y sunchos de barriles, entre otros artefactos como pueden apreciar."

Muestras de los artefactos encontrados

"Del material colonial del siglo XVI y XVII el registro muestra la mayólica Morisco verde, el Melado, la conocida Columbia simple, fragmentos de botijas y lebrillo con vidriado en verde, que restan estudiar."

"Los pobladores en el siglo XVI no se fueron de aquí por falta de alimentos, los mosquitos o la mala calidad del agua, argumentos tradicionales, sino por los condicionamientos históricos que motivaron moverse a otra región, vinculada al oro y a la existencia de mayor población indígena."

"Hay una lógica que se ha determinado para la conquista y colonización hispana no solo en el Caribe antillano, también para el continente, que es la consecución pobladocamino – villa. El poblado se funda en un lugar para poder introducirse en el territorio y colonizarlo, el proceso de la primera ocupación de lo que es hoy Camagüey podría bien responder a este esquema. En el sitio hemos encontrado un estrato indígena muy llamativo, por lo que debemos extender las excavaciones en esas secciones para determinar las relaciones estratigráficas que posee del punto de vista planimétrico, además de otros estudios necesarios de fechamiento absoluto. Puede ser que hayan sido trasladados por los españoles a este punto desde las Bahamas y otros lugares, práctica común para la época, pero también que existieran aborígenes en la zona y hayan sido aprovechados por los colonizadores, son dos hipótesis que están en fuerte discusión, las dos necesitan elementos de validación o refutación, bien fundamentados."

"Por el estado de sequía se pudo explorar minuciosamente el valle en el que nos encontramos y un tramo de camino, muy bien conservado, desde la elevación de La Vigía hasta el barrio de La Gloria, de aproximadamente cuatrocientos metros, que ya se conocía pero no habíamos podido evaluar muy bien porque los trabajos se hicieron en ápocas poco propicias. Este enlazaba Santa María del Puerto del Príncipe con Pueblo Viejo, ensanchado a finales del XVIII y principios del XIX, pues según las actas capitulares para entonces el puerto se abrió como alternativa para el comercio libre con Europa."

Luego conversamos con Javier Rivera Sandoval, de Bogotá, Colombia, Antropólogo físico que ha trabajado en contextos históricos en Panamá la Vieja y doctorante de Arqueología en Argentina. Así nos dijo:

"Es un trabajo importante el que se hace acá. En verdad son pocas las oportunidades que uno tiene para excavar en un sitio tan complejo como este por sus diferentes etapas de ocupación, además de su extensión, tan amplia que puede abarcar distintos contextos de uso, lo cual marca un punto importante para la interpretación que como arqueólogos construimos. Buscamos otros tipos de historias, distintas de las registradas en documentos y otras fuentes escritas, a partir de los objetos con los que estuvo interactuando la gente, que fabricó, usó y desechó, contamos esas otras historias que bien pueden contradecir o verificar lo dicho en el documento. Nosotros analizamos el documento críticamente, así tratamos de verificar lo sucedido a partir de la evidencia que nos da el registro arqueológico. Estoy muy contento con este equipo, he aprendido muchísimo de ellos, ha sido una experiencia bastante grata, se siente el calor humano de los cubanos. Terminado este mes volveré a mi país a continuar trabajando en la institución a la que estoy adscrito."

Roger Arrazcaeta Delgado, director del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana nos mostró orgulloso el hallazgo del asa de una pieza navicular hecha de cerámica agroalfarera, con una representación zoomorfa.

En medio de las excavaciones Roger refiere los resultados de la exploración

"Nosotros estamos excavando en una unidad estratigráfica que denominamos número 11, al parecer vinculada con la primera ocupación del sitio. Que teníamos una gran duda, porque en las secciones de abajo todo el material ha aparecido mezclado, pero este se nos presenta intacto, sin mezclas. En el nivel de abajo hay mucho arrastre y erosión, y tal vez hubo actividades agrícolas en el pasado que desconocemos, entonces hemos notado que todo está entremezclado; pero hay evidencias fuertes de una ocupación del siglo XVI temprano hasta la primera mitad del XIX, en esta área entre las dos cañadas que aquí se encuentran. Aquí debió estar un poblado humilde, muy simple, de casas efímeras -salvo esta estructura hallada aquí que parece de más calidad, que demuestra una gran ocupación-. Si se camina el lugar se encuentran restos de material colonial y aborigen debido a la propia erosión del terreno, y hemos hallado líneas de agrupación de piedras como contención del arrastre de la tierra. Pero este nivel, muy interesante, está dando evidencias aborígenes puras como artefactos de cerámica, restos de burén, que como se ha demostrado por investigación arqueológica no solo se usaba para cocinar el casabe, sino con un uso amplio."

"La estructura de piedras debe ser de finales del siglo XVIII o muy al principio del siglo XIX por los ladrillos intactos que hemos hallado, y por el pavimento de tierra apisonada con rajones debajo. Dentro han aparecido restos de loza crema y perla, que se comenzaron a fabricar a finales del XVIII, cuya popularidad se marca en el primer tercio del XIX."

"Ahora estamos en la fase de aproximación al sitio, con el trabajo de campo, llevando registros tridimensionales de todas las evidencias que como arqueólogos consideramos representativas de los contextos que estamos excavando. Luego vendrá la fase de laboratorio que implica un reanálisis o reinterpretación de toda la evidencia y de la estratigrafía que se ha excavado, para ver el sitio como un conjunto. Nosotros podemos interpretar la historia contenida en este sitio gracias al contexto arqueológico: cómo se formó el sitio, qué alteraciones se produjeron en él a través del tiempo, que incluye la naturaleza con el crecimiento de los árboles y otros elementos, hasta los efectos humanos que son los peores."

Fragmento de un asa de cerámica agroalfarera de figura zoomorfa

"Por ejemplo la elevación donde está El llamado Fuerte de El Soberano se encuentra totalmente llena de huecos como si fuera un paisaje lunar, a consecuencia de las excavaciones de saqueo en la búsqueda de tesoros."

"Esta tarea también es un llamado a respetar la historia y el patrimonio que es de todos los cubanos. Ante cualquier evidencia, las personas deben acercarse a las autoridades competentes en este campo que son los museos y otras instituciones patrimoniales para que decidan qué hacer."

El argentino Dr. en arqueología Marcelo Norman Weissel:, quien trabaja permanentemente en La Boca del Riachuelo, importante sector de la región pampiana que tiene su encuentro con el estuario del Río de la Plata, y es el sitio donde en 1536 arribó la expedición de Don Pedro de Mendoza, para fundar Buenos Aires, nos explicó:

"Fui invitado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, primero para participar en el curso taller de prácticas para la escuela de oficios. Ahora se encuentra en misión oficial viniendo por parte de la ciudad y de la Comisión Nacional de Monumentos de Argentina donde es asesor honorario y como historiador porteño. Así comenzamos a intercambiar trabajos de investigación que es lo que nos une en la actividad, respecto al Pueblo Viejo de Nuevitas en el siglo XVI, que es lo que estamos estudiando. Este sitio ofrece una oportunidad para los camagüeyanos y los cubanos también, de entender ese contacto, o el momento en que las culturas de hemisferios totalmente diferentes se encuentran y empiezan a interactuar, y es este sitio donde estamos realizando esos hallazgos, donde en los niveles más tempranos no han aparecido evidencias europeas, como en los posteriores, donde hay evidencias y contemporaneidad entre las culturas locales y europeas. Así los hallazgos permiten discutir el valor de la cultura y el valor del patrimonio existente. Esos orígenes de Camagüey, de su población, de la economía, de las actividades que se realizaban, los podemos estar viendo justamente en este sitio, donde es tan importante la costa como punto de encuentro. Los trabajos actuales no son más que el inicio de una amplia investigación, queda mucho por hacer, el sitio es muy grande y muy rico. Ahora mismo estamos buscando un estrato donde haya registros de un fogón, o sea, de carbón, para hacer el famoso análisis de carbono 14 y poder fechar el momento más temprano. Luego se irá a los estudios de gabinete y de laboratorio más específicos, pero tenemos material que nos está marcando sin dudas el siglo XVI. Entonces ese siglo que estamos buscando está aquí. Así valoramos la funcionalidad histórica de este lugar específico y de las transformaciones que fueron dándose a través del tiempo. Tenemos un estrato indígena, otros relacionados con un horno de cal, y una estructura de piedra cuadrangular, que se asienta sobre esos dos estratos preexistentes. Así que es una ocupación muy intensa del espacio, un sitio con muchas propiedades. Lo dan como estratégico tanto para divisar la entrada por el canal hacia la bahía de Nuevitas, como para divisar la bahía misma y todo el movimiento naviero, y la ensenada que permitió el asentamiento en este sitio por parte de los europeos."

"La verdad que estamos teniendo una experiencia fabulosa, gracias a la gestión de la OHCC, y el apoyo de la AECID, con lo cual se han garantizado tecnología, y los medios logísticos para venir y trabajar 8 ó 10 horas. Esperamos que esta oportunidad se repita y que haya continuidad en el trabajo que es tan importante para el turismo, el desarrollo de la economía y el acceso al patrimonio de los camagüeyanos, y para ofrecerlo al desarrollo de cualquier trabajo. Para mañana esperamos la visita de un preuniversitario, porque ha tenido muy buena repercusión."

Intercambio con la comunidad

El equipo se ha reunido con los vecinos de la comunidad de La Gloria para explicarles de su labor y que comprendieran la importancia del lugar y apoyaran. Como intentan localizar restos de un posible cementerio, uno de ellos, Divino de Jesús Rivero Bermejo, de 71 años de edad, se les acercó y dijo que podía guiarlos y por ello ha estado viniendo. Entusiasmado por la novedad que los arqueólogos han traído a la zona tan apacible, nos aseguró que nunca en su vida había visto este tipo de trabajo por aquí. Un nieto suyo le contó que una vez que visitó el sitio con un amigo para cortar una jata, atravesó la loma y vio tumbas con cruces. Aunque él todavía no ha encontrado ese cementerio, quiere ayudar a los especialistas en su búsqueda.

Vecino de la comunidad apoya a los especialistas

Nos afirmó que hace muchos años vienen personas a saquear el sitio, pensando que van a encontrar un tesoro. Sobre este tema había escuchado desde chiquito que había una mujer llamada Herminia, la dueña de las guaguas en Nuevitas, que se había encontrado una botija llena de oro por aquí, y con ese dinero las compró y estableció su negocio mucho antes del triunfo de la Revolución. A ella todo el mundo la conocía, estaba allí en Nuevitas y allí se murió. También muchas personas vienen a hacer sus hornos de carbón con estos arbustos de marabú.

El final de la jornada

Finalmente vino el descanso y un buen almuerzo, durante el cual los jóvenes estudiantes, técnicos y especialistas comentaron de la tremenda experiencia que ha constituido esta excavación para su formación profesional, porque además de las vivencias del trabajo de campo, al final de la jornada en el hotel, se reúnen para retroalimentar lo visto y reorientarse en las nuevas expectativas.

Con el sabor de un día fructífero retornamos a la ciudad.

El equipo de trabajo al concluir la jornada matutina

Premio WEB

Theme by Danetsoft and Danang Probo Sayekti inspired by Maksimer